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Cómo facturar como modelo en Bolivia: NIT, factura y retenciones

Equipo editorial de Bolivia Casting · Escrito para Bolivia

Saber cómo facturar como modelo en Bolivia empieza por una definición simple: facturar significa inscribirte en el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), obtener el NIT (Número de Identificación Tributaria) y emitir una factura por cada servicio que cobres, sea una sesión de fotos, una jornada de edecán, un comercial, un catálogo o un paquete de contenido. Con ese documento, la empresa que te contrata registra el gasto y te paga el monto acordado, y los impuestos de esa operación los declaras tú; sin él, esa misma empresa debe practicar retenciones antes de transferirte el dinero.

En la práctica, el proceso se resume en tres movimientos. Primero, sacar el NIT en el régimen que corresponde a quien presta servicios de forma independiente. Segundo, emitir la factura a través del sistema en línea del SIN cada vez que cobras. Tercero, presentar las declaraciones periódicas que el NIT activa, aunque un mes no hayas trabajado. Lo que sigue es el detalle de cada paso, pensado para una modelo, edecán, actriz o creadora de contenido mayor de edad que vive en Bolivia y quiere cobrar en orden desde el primer trabajo, sea en Santa Cruz de la Sierra, La Paz, El Alto, Cochabamba o el interior del país.

Qué significa facturar como modelo y quién está obligada

Para el fisco boliviano no existe una categoría llamada «modelo». Existe la persona natural que presta servicios de manera independiente y recibe un pago por ello. Da igual que sea una pasarela, una sesión para catálogo, una activación en un supermercado del Segundo Anillo o un video UGC grabado en tu cuarto de Cala Cala: cuando una empresa te paga por un servicio, esa operación tiene consecuencias tributarias para las dos partes.

Hay dos maneras de estar en regla. La primera es la relación de dependencia: una agencia de eventos o una tienda te contrata como trabajadora con horario, planilla y aportes, y entonces no facturas nada; tu empleador se encarga del RC-IVA y de los aportes de ley bajo la Ley General del Trabajo. La segunda, que es la habitual en el modelaje, es la prestación de servicios como independiente: cada trabajo es una operación separada, tú negocias la tarifa y respondes por tus propios impuestos. En este segundo caso la herramienta es el NIT.

El Régimen Tributario Simplificado que usan muchos comerciantes minoristas, artesanos y vivanderos no está pensado para quien presta servicios. Una modelo, una edecán o una creadora de contenido que se inscribe en Impuestos Nacionales lo hace, en la práctica, en el Régimen General como persona natural con actividad de servicios. Es el régimen que permite emitir facturas válidas para que el cliente las use, y es el que recorre este artículo.

Facturar como modelo no cambia lo que vales ni lo que cobras, y tampoco es un atajo para pagar menos impuestos: cambia quién los declara y cómo queda registrado ese cobro. Con factura, el pago llega entero, tus ingresos quedan documentados a tu nombre y sirven para demostrar actividad ante un banco; los impuestos los declaras tú después. Sin factura, cada pago llega recortado y sin rastro formal de que trabajaste. Si todavía no tienes claro cómo se forma una tarifa en este mercado, la guía sobre cuánto gana una modelo en Bolivia explica la lógica de jornada más derechos de uso antes de entrar en el tema de impuestos.

Qué pasa cuando cobras sin factura: las retenciones

Si trabajas para una empresa boliviana y no le entregas factura, la ley no permite que simplemente te pague y anote «gasto». La empresa se convierte en agente de retención: descuenta del monto acordado un porcentaje correspondiente al IUE y al IT, lo paga al SIN y te entrega el saldo. Según la información que publica Impuestos Nacionales, esas dos retenciones suman en conjunto el 15,5 % del importe bruto cuando el pago es por servicios a una persona natural sin factura. La regla no es la misma para una compra de bienes que para un servicio, así que el porcentaje vigente se verifica en impuestos.gob.bo antes de firmar cualquier acuerdo.

Un ejemplo ilustrativo, con esa tasa y sin considerar otros conceptos: acuerdas Bs 1.500 por una jornada de edecán en una feria de Cochabamba. Si entregas factura, recibes Bs 1.500, y de ese monto sale después lo que declaras ese mes por IVA e IT y, al cierre de la gestión, por el IUE. Si cobras sin factura, la empresa retiene Bs 232,50 y te transfiere Bs 1.267,50. Esos Bs 232,50 no se pierden en el aire: van al Estado como impuesto de esa operación, y no los recuperas ni los usas como crédito después.

Las retenciones tienen además dos efectos que muchas modelos descubren tarde. El primero es que necesitas una constancia escrita de la retención: la empresa la declara ante el SIN en sus propios formularios, pero a ti no te llega ningún documento de forma automática. Pide que el recibo o la liquidación de pago detalle el monto bruto, el porcentaje retenido y el neto que recibes; esa hoja es tu respaldo de cuánto se descontó y por qué, y lo que te permite distinguir una retención real de un «recorte» inventado por un intermediario. El segundo es que las retenciones no construyen historial: no aparecen como ingresos declarados por ti, así que no sirven para justificar solvencia ante un banco de La Paz o de Santa Cruz cuando pidas un crédito, un alquiler o una tarjeta.

Cuando el pago viene de otra persona natural, por ejemplo una tienda pequeña que vende ropa por Instagram y te transfiere por QR, la retención formal muchas veces no ocurre, porque quien paga tampoco está inscrito y no actúa como agente de retención. Ese ingreso queda en la informalidad y no existe para nadie más que para tu billetera; si un día hay un reclamo por el uso de tus fotos, no tendrás ni un papel que pruebe que hubo un trabajo pagado.

Con el NIT o sin el NIT: la comparación en una tabla

La tabla pone lado a lado lo que cambia en el día a día de una modelo que cobra de empresas, agencias y tiendas en Bolivia.

Situación Cobras sin factura Cobras con el NIT y factura
Monto que recibes El acordado menos las retenciones del IUE y del IT El acordado, completo
Comprobante Solo la constancia escrita que le pidas a la empresa Tu propia factura, registrada en el SIN
Impuestos Retenidos en origen, no recuperables Declarados por ti cada mes (IVA e IT) y cada año (IUE)
Carga del mes El 15,5 % de cada pago, retenido IVA (13 %) e IT (3 %) sobre lo facturado, menos tu crédito fiscal
Crédito fiscal Ninguno Tus compras con factura descuentan IVA
Historial de ingresos No existe a tu nombre Existe y sirve ante bancos y entidades
Clientes posibles Los que aceptan retener o pagar informal Cualquier empresa, agencia, productora o institución
Obligaciones Ninguna formal, pero tampoco respaldo Declaraciones periódicas, aun en cero
Tienda por Instagram Te paga por QR sin papeles Emites factura igual: con el NIT activo es obligatorio

La lectura honesta de la tabla es esta: el NIT no reduce lo que pagas al fisco. Antes de restar el crédito fiscal, el IVA y el IT de un mes ya suman algo más que la retención, y al cierre de la gestión se agrega el IUE. Lo que cambia es que ese pago pasa a ser tuyo: declarado a tu nombre, en parte compensado con tus compras y convertido en un historial que puedes mostrar. A cambio, te compromete a cumplir un calendario. Por eso en Bolivia un precio «con factura» y uno «sin factura» suelen ser distintos; cuando cotizas, di cuál de los dos estás dando.

Cuándo conviene sacar el NIT y cuándo puede esperar

No toda persona que hace una sesión de fotos al año necesita sacar el NIT mañana. Obtener el NIT tiene sentido cuando el modelaje deja de ser esporádico y empieza a ser una actividad con clientes que repiten. Estas son las señales que en Bolivia suelen marcar el momento:

  • Una agencia de marketing, una productora audiovisual o una empresa grande te pregunta «¿tienes factura?» antes de confirmar el trabajo, y sin ella baja la tarifa o directamente busca a otra.
  • Trabajas como edecán en ferias como Expocruz, FEICOBOL o FIPAZ y la empresa organizadora del stand quiere un documento por cada jornada.
  • Te contratan varias veces en un mismo trimestre: el modelaje ya no es una colaboración suelta, sino una actividad habitual.
  • Necesitas demostrar ingresos: para alquilar un departamento en Equipetrol o en la Zona Sur de La Paz, para una tarjeta, para un crédito de un banco o una cooperativa.
  • Empiezas a vender contenido UGC a marcas que pagan por transferencia bancaria y su contabilidad exige respaldo.

Puede esperar cuando todavía no tienes ni un cliente empresa, cuando tus cobros son ocasionales y provienen de particulares, o cuando estás decidiendo si el modelaje va a ser una actividad real o una prueba de unos meses. Obtener el NIT trae obligaciones mensuales; hacerlo sin ingresos y sin disciplina de calendario solo produce multas por declaraciones no presentadas. Pero la espera tiene un límite: la normativa tributaria pide que quien presta servicios de forma habitual esté inscrita, y las retenciones cubren pagos sueltos, no una actividad regular. Si no sabes en qué punto estás, pregúntalo en la atención al contribuyente del SIN.

Un matiz: sacar el NIT no te convierte en «empresa» ni te obliga a alquilar oficina. Sigues siendo una persona natural con domicilio real, sea una casa en Montero, un departamento en Sopocachi o un cuarto alquilado en la Ceja de El Alto; lo que Impuestos Nacionales quiere es ubicarte y conocer tu actividad.

Paso a paso para obtener el NIT ante Impuestos Nacionales

El trámite de inscripción al Padrón Nacional de Contribuyentes se hace a través del portal del SIN y se completa con una verificación presencial en la oficina distrital que corresponde a tu domicilio. Los requisitos pueden ajustarse con nuevas resoluciones, así que confírmalos en impuestos.gob.bo antes de ir. En líneas generales, el recorrido es este:

  1. Reúne tus documentos: cédula de identidad vigente emitida por el SEGIP, un documento que acredite tu domicilio (una factura o aviso de cobranza de luz o agua suele servir), un croquis de ubicación, un correo electrónico activo y un número de celular.
  2. Entra al portal de Impuestos Nacionales y llena el formulario de inscripción en línea. Ahí eliges tu tipo de contribuyente (persona natural), tu actividad económica y el régimen. Para servicios de modelaje, anfitrionaje, actuación o creación de contenido, la actividad se ubica en el clasificador de actividades económicas de Bolivia dentro de los servicios; si dudas, el personal de atención al contribuyente del SIN te orienta.
  3. Agenda la cita para la verificación presencial. En Santa Cruz, La Paz, El Alto, Cochabamba, Sucre, Oruro, Tarija, Potosí, Trinidad y Cobija hay oficinas del SIN; llega con anticipación, porque el tráfico de las avenidas de Santa Cruz y las subidas de La Paz no perdonan.
  4. En la cita se toman tus datos biométricos, se revisan los documentos y, si todo está en orden, se te asigna el NIT y las credenciales para tu Oficina Virtual.
  5. Con el NIT ya activo, habilitas la modalidad de facturación que el SIN tenga vigente para tu perfil y verificas qué declaraciones te fueron asignadas y con qué periodicidad.

Todo el trámite es gratuito ante el SIN. Si alguien te cobra por «gestionar el NIT» sin ser un contador al que tú contrataste libremente, desconfía: es una de las excusas frecuentes que describe el artículo sobre estafas de modelaje en Bolivia. El día de la cita lleva originales y copias; si vives en el interior y tu ciudad tiene agencia local del SIN, no necesitas viajar al eje troncal.

Cómo facturar como modelo: tu primera factura, dato por dato

La facturación boliviana funciona hoy con modalidades en línea: Impuestos Nacionales administra un sistema integrado que permite a las personas naturales emitir facturas desde su portal o con herramientas autorizadas, y la modalidad que te corresponde se define al activar el NIT. La factura nace en el sistema y llega al cliente en formato digital.

En cada operación necesitas algunos datos del cliente y del servicio:

  • El NIT del cliente si es empresa, o su número de cédula de identidad si es una persona natural, junto con la razón social o el nombre tal como quiere que aparezca.
  • Una descripción clara del servicio: «servicio de modelaje para sesión de fotos de catálogo», «servicio de anfitrionaje en stand de feria», «producción de contenido audiovisual para redes sociales». Evita conceptos vagos como «varios».
  • El importe total en bolivianos, también cuando el acuerdo se pactó en dólares con una productora internacional (ese caso se trata más abajo).
  • La fecha de emisión, que debe coincidir con el período en que efectivamente prestaste el servicio o cobraste, según lo que indique la normativa vigente.

Un detalle práctico: pregunta al cliente, antes de emitir, a qué nombre y con qué NIT o cédula quiere la factura. Muchas empresas usan tu factura para su crédito fiscal, y un dato mal escrito les obliga a pedirte una anulación y una nueva emisión. Guarda siempre el archivo digital de cada factura emitida: es tu contabilidad básica y la base de tus declaraciones. Y una regla sin excepciones: con el NIT activo, cada servicio que cobras lleva su factura, te la pidan o no; no emitirla es una contravención que el Código Tributario sanciona.

Si una agencia intermedia, aclara desde el principio a quién facturas. En Bolivia lo habitual es facturar a quien te paga: si te paga la agencia, a la agencia; si la marca te paga directo, a la marca. Nunca emitas una factura a nombre de alguien que no te está pagando.

Las obligaciones que trae el NIT: declaraciones mensuales y anuales

Aquí está la parte que separa a quien saca el NIT por impulso de quien lo mantiene en orden. Tener el NIT en el Régimen General como prestadora de servicios activa, por lo general, tres impuestos:

  • IVA (Impuesto al Valor Agregado): se declara cada mes. Según la Ley 843, cuyo texto ordenado publica el SIN, la alícuota general es del 13 % sobre las ventas de servicios; contra ese débito puedes aplicar el crédito fiscal de las facturas de compra a tu nombre, siempre que la compra esté vinculada a tu actividad (maquillaje y vestuario para castings, el pasaje a una producción en otra ciudad, el plan de celular con el que trabajas). Una compra personal sin relación con el servicio no entra, aunque la factura lleve tu NIT.
  • IT (Impuesto a las Transacciones): también mensual, con una alícuota del 3 % sobre el ingreso bruto del período, de acuerdo con la misma ley. No se descuenta con compras.
  • IUE (Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas): para personas naturales que prestan servicios se declara una vez al año, al cierre de la gestión, sobre la base que la normativa define para independientes.

Si las alícuotas o la forma de cálculo cambian, el portal del SIN lo refleja antes que cualquier artículo. Lo que no cambia es la lógica: declarar cada mes, incluso cuando no facturaste nada. Una «declaración en cero» a tiempo no cuesta nada; una declaración omitida genera una multa por incumplimiento a deberes formales, y varias seguidas te convierten en contribuyente con deuda antes de cobrar tu segundo trabajo.

La fecha de vencimiento mensual depende del último dígito de tu NIT y se publica en el calendario tributario de Impuestos Nacionales. Anótala en el celular con una alarma recurrente, y registra tus facturas de compra y de venta a medida que ocurren, no el día del vencimiento con una pila de papeles sobre la cama.

¿Contadora o por tu cuenta? Lo razonable al empezar es hacerlo sola, con la orientación gratuita de la atención al contribuyente de Impuestos Nacionales, y contratar una contadora cuando el volumen crece. El costo de una contabilidad básica para una persona natural con pocas facturas varía mucho entre ciudades y profesionales, así que pide dos o tres cotizaciones antes de decidir. Pide la factura de ese servicio a tu nombre: también cuenta como crédito fiscal.

Cómo facturar como modelo en Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y el interior

Aunque el sistema tributario es nacional, la vida de una modelo con el NIT cambia según dónde trabaja. Santa Cruz de la Sierra, principal motor económico del país, concentra buena parte de las agencias de marketing, productoras y marcas de consumo, y Expocruz en septiembre multiplica los contratos de edecanes y anfitrionas: es el mes en que más se nota tener el NIT listo, porque los organizadores de stands quieren cerrar pagos rápido y prefieren a quien no les obliga a calcular retenciones. En una ciudad cálida y húmeda donde se trabaja de pie muchas horas, cotiza considerando hidratación y traslados por los anillos, no solo la jornada.

En La Paz y El Alto el cliente típico es distinto: instituciones, organismos de cooperación, entidades financieras, telefónicas y productoras que graban para medios de la sede de gobierno. Ese tipo de contratante rara vez paga sin factura, porque su contabilidad es auditada. Si vives en la Zona Sur o en El Alto, planifica los traslados con Mi Teleférico y considera la altura al cotizar jornadas largas: la fatiga a más de 3.600 metros es real.

Cochabamba combina las dos realidades: industria textil y de confección que necesita modelos de catálogo, FEICOBOL entre abril y mayo con demanda de edecanes, y un clima templado que permite exteriores casi todo el año. Una modelo de la Recoleta o de Quillacollo puede facturar a empresas cochabambinas y, cuando un cliente cruceño o paceño la contrata, la factura viaja por correo electrónico sin problema.

En el interior, en Sucre, Tarija, Oruro, Potosí, Trinidad o Cobija, el volumen es menor y los clientes suelen ser comercios locales, gobiernos municipales, ferias como Expotarija y productoras pequeñas. Tener el NIT te permite cotizar a instituciones públicas, que no pagan sin documento, y cuando viajas al eje troncal para una producción, los pasajes y el alojamiento con factura a tu nombre entran como compras.

Quién te pedirá factura: agencias, productoras, marcas y tiendas por Instagram

Cada tipo de cliente reacciona distinto cuando mencionas el NIT o las retenciones. Estos son los perfiles más frecuentes en el mercado boliviano:

  • Agencias de publicidad y marketing: casi siempre piden factura, porque a su vez facturan a la marca. Si no la tienes, aplican las retenciones que exige Impuestos Nacionales y te lo dicen de frente.
  • Productoras audiovisuales: para comerciales de televisión, contenido de marca y cine con apoyo de fondos públicos, la factura es indispensable; los presupuestos se rinden con documentos.
  • Marcas que contratan directo: supermercados, telefónicas, bancos, farmacias, tiendas de ropa con varias sucursales. Su contabilidad exige respaldo; sin factura, retención segura.
  • Organizadores de eventos y stands de feria: muchos trabajan con listas de edecanes y pagan al final del evento; con el NIT cobras el monto entero; sin factura te descuentan.
  • Tiendas que venden por Instagram, Facebook o WhatsApp: es el sector más informal. Te pagan por QR, muchas no tienen NIT y no te pedirán factura. Si tú ya tienes el NIT, la emites igual, a nombre de la persona y con su cédula: no es un gesto de orden, es una obligación.

Con las creadoras de contenido pasa algo particular: las marcas de comercio electrónico que pagan por videos UGC suelen ser pequeñas y digitales, pero cuando crecen contratan una agencia y esa agencia te pedirá factura. Quien empieza en ese nicho encuentra el detalle del negocio en la guía para ser creadora de contenido UGC en Bolivia.

Y si una empresa de eventos te contrata por planilla para una temporada, no facturas: es una relación laboral, como se vio al inicio. Las dos modalidades pueden convivir en tu año; la sección sobre edecanes, anfitrionas y promotoras describe cómo se contrata en ferias y activaciones.

Impuestos para modelos y uso de imagen: qué se factura y qué se firma

Una factura documenta que cobraste por un servicio; no documenta qué puede hacer el cliente con tu imagen. Son dos cosas distintas y las dos importan. La Constitución Política del Estado reconoce en su artículo 21, numeral 2, el derecho a la propia imagen, y el artículo 16 del Código Civil permite pedir a un juez que cese el uso de la imagen o la voz de una persona cuando la lesiona. En la práctica comercial, el uso de imagen se pacta por contrato escrito: medios, territorio, plazo y exclusividad.

Cuando cotizas, separa la jornada del uso. La jornada es tu tiempo frente a cámara; el uso es el derecho que otorgas para que esa imagen se publique en vallas de la Avenida San Martín, en redes, en televisión o en un catálogo impreso durante cierto tiempo. Puedes emitir una sola factura con el concepto «servicio de modelaje y licencia de uso de imagen según contrato», o dos si el uso se paga en otra fecha. Lo importante es que el contrato exista y que la factura no sea el único papel que prueba el acuerdo.

Los impuestos para modelos con NIT no separan jornada y uso: los dos entran como ingresos de tu actividad en las mismas declaraciones. Pero el contrato sí distingue, y es lo que te protege si dentro de dos años ves tu cara en una campaña que nunca autorizaste. Para leer bien esas cláusulas, la guía sobre derechos de imagen en Bolivia desarrolla cesión, licencia, plazos y territorios; la página de derechos de imagen resume cómo trata este tema la plataforma.

Un último punto sobre las producciones internacionales: si una productora extranjera te contrata para rodar en el Salar de Uyuni o en Santa Cruz y propone pagarte en dólares desde fuera del país, tu obligación en Bolivia no desaparece. La factura refleja el importe en bolivianos, con el tipo de cambio que indique la normativa, y, si la empresa no tiene NIT boliviano, con los datos que la normativa permite para clientes sin NIT; consulta ese caso con la atención al contribuyente del SIN antes de firmar.

Errores comunes al facturar como modelo y cómo evitarlos

Estos son los tropiezos que más se repiten entre quienes acaban de sacar el NIT, y su remedio:

  • Inscribirse y olvidarse: no presentar las declaraciones mensuales «porque no hubo trabajo». La declaración en cero existe para eso. Alarma en el celular, sin excusas.
  • Facturar a nombre equivocado: emitir la factura a la marca cuando te paga la agencia, o al revés. Se factura a quien paga.
  • Aceptar «te retengo el 15,5 %» sin nada por escrito: si te retienen, exige el detalle en el recibo o en la liquidación. Si se niegan a ponerlo en papel, esa retención puede ser una simple rebaja disfrazada.
  • Perder las facturas de compra: cada compra relacionada con tu actividad sin factura a tu nombre es crédito fiscal que regalas.
  • Cobrar por QR sin emitir factura teniendo el NIT: el ingreso queda sin registro y, además, es una contravención.
  • Mezclar cuentas: usar la misma billetera para la vida personal y la actividad. Una cuenta separada, aunque sea de una cooperativa, ordena todo.
  • No actualizar el domicilio en el SIN: si te mudas de El Alto a Santa Cruz por trabajo, tu jurisdicción cambia y las notificaciones también.
  • Confundir la factura con el contrato: la factura prueba el cobro; el contrato prueba qué autorizaste. Necesitas los dos.

Un error menos visible es negociar tarifas sin aclarar el tratamiento tributario. Si acuerdas Bs 2.000 y luego descubres que el cliente pensaba retener, cobras menos de lo que calculaste. Pregunta siempre: «¿ese monto es con factura o me van a retener?».

Cuando el «tema tributario» esconde una estafa

El lenguaje de los impuestos intimida, y hay quien lo usa para sacar dinero a chicas que recién empiezan. Las variantes que circulan por Bolivia en mensajes de WhatsApp e Instagram se parecen mucho:

  • «Para trabajar con nosotros necesitas sacar el NIT, nosotros te lo tramitamos por Bs 350». El trámite ante Impuestos Nacionales es gratuito; nadie necesita un intermediario pagado para inscribirse.
  • «Te vamos a retener el 30 % por impuestos» sin comprobante ni explicación. Las retenciones legales tienen porcentajes definidos por norma, y quien retiene tiene que poder mostrarte el cálculo por escrito.
  • «Deposita el impuesto por adelantado para liberar tu pago». Ninguna retención se paga por adelantado por la persona que cobra: la practica quien paga, en el momento de pagar.
  • «Firma esta factura en blanco». Nunca. Una factura la emite quien presta el servicio, con datos completos, desde el sistema del SIN.

Cuando algo así ocurre, la respuesta no es discutir por chat sino documentar y denunciar. Las estafas se denuncian ante la FELCC y el Ministerio Público; los abusos de proveedores de servicios, ante el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, en el marco de la Ley 453; y una situación de acoso, ante la FELCV o el SLIM de tu municipio bajo la Ley 348. La política antifraude de esta plataforma explica qué prácticas nunca ocurren aquí: no se cobra por aplicar, no hay «inversión» ni castings en hoteles o domicilios. Tampoco se ofrece aquí ningún trámite tributario a cambio de dinero.

Una plataforma seria puede orientarte sobre facturar como modelo, pero no factura por ti ni te pide las credenciales de tu Oficina Virtual: son tan personales como la clave de tu banco.

Un año fiscal tipo para una modelo boliviana

Para que el calendario deje de ser abstracto, así se ve un año de trabajo con el NIT, contado por temporadas del mercado boliviano. Las fechas de ferias y campañas varían cada año y se confirman con los organizadores; lo estable es el ritmo mensual de declaraciones.

Enero y febrero: campaña escolar y verano. Las tiendas de ropa y los supermercados producen catálogos; Alasitas en La Paz el 24 de enero y el Carnaval de Oruro mueven activaciones de bebidas y telefónicas. Cada factura de enero se declara en febrero, según tu vencimiento.

Marzo a mayo: Día del Padre el 19 de marzo, FEICOBOL en Cochabamba y, sobre todo, el Día de la Madre el 27 de mayo, una de las campañas comerciales más fuertes del año en Bolivia. Suele ser un trimestre con demanda de edecanes, modelos de catálogo y creadoras, y en el que más se agradece tener la factura lista.

Junio a agosto: Gran Poder en La Paz, Año Nuevo Andino Amazónico el 21 de junio, el 6 de agosto y Urkupiña en Quillacollo el 15 de agosto. Producciones institucionales y algo de calma en catálogo: buen momento para poner al día los registros.

Septiembre a noviembre: Expocruz, la feria más grande del país, concentra mucha demanda de edecanes y anfitrionas; el Día del Estudiante el 21 de septiembre activa marcas juveniles; Todos Santos y las campañas «Black Friday» y «Cyber» que algunos comercios adoptan sin fecha oficial cierran el trimestre. Si trabajas varias jornadas en Expocruz, emite una factura por cada empresa, no una sola global.

Diciembre: Navidad y aguinaldo mueven el retail; como los catálogos se producen antes, en diciembre a menudo cobras trabajos de octubre y noviembre. Al cierre de gestión revisas tus ingresos totales para la declaración anual del IUE, con los plazos que fija Impuestos Nacionales.

Y cada mes, sin excepción, la declaración de IVA e IT antes de tu fecha límite, aunque no hayas facturado nada: esa constancia ordena los impuestos para modelos más que cualquier truco.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio tener el NIT para trabajar como modelo en Bolivia?

Para un trabajo ocasional, no: sin el NIT, la empresa que te paga practica retenciones del IUE y del IT y tú te quedas sin un ingreso documentado a tu nombre. Cuando el modelaje se vuelve una actividad habitual, la normativa pide que te inscribas y factures. Con el NIT cobras el monto completo y asumes tus propias declaraciones mensuales y anuales.

¿Cuánto me retienen si cobro sin factura?

De acuerdo con la información publicada por el Servicio de Impuestos Nacionales, cuando una empresa paga servicios a una persona natural sin factura aplica retenciones del IUE y del IT que en conjunto llegan al 15,5 % del importe bruto. El porcentaje exacto depende del tipo de operación, así que verifica en impuestos.gob.bo y pide siempre una constancia escrita de la retención.

¿Cuánto cuesta sacar el NIT?

El trámite de inscripción ante el SIN es gratuito. Necesitas cédula de identidad vigente del SEGIP, un documento de domicilio, croquis, correo electrónico y celular, y completar la verificación presencial en la oficina distrital que te corresponde. Si alguien te pide dinero por «gestionar el NIT» como condición para darte trabajo, es una señal de alarma.

¿Qué impuestos declaro después de obtener el NIT?

Como persona natural que presta servicios en el Régimen General, por lo general declaras el IVA y el IT cada mes y el IUE una vez al año al cierre de gestión. Las alícuotas y los formularios los publica Impuestos Nacionales; la alícuota general del IVA es del 13 % y la del IT del 3 % según la Ley 843, y se verifican en el portal del SIN.

¿Tengo que declarar aunque no haya trabajado ese mes?

Sí. Una vez que el NIT está activo, la obligación de presentar las declaraciones mensuales existe aunque no hayas emitido ninguna factura; en ese caso presentas una declaración en cero. Omitirla genera multas por incumplimiento a deberes formales que se acumulan mes a mes.

¿Puedo facturar a una tienda que vende por Instagram y no tiene NIT?

Sí. La factura se puede emitir a una persona natural con su número de cédula de identidad, o con los datos que la normativa permite para clientes sin NIT. Si ya tienes el NIT activo, emitirla no es opcional aunque la tienda no te la pida, y además deja el ingreso registrado a tu nombre.

¿Cómo facturar como modelo cuando el pago llega a través de una agencia?

Facturas a quien te paga. Si la agencia recibe el dinero de la marca y luego te transfiere tu parte, la factura va a nombre de la agencia con su NIT; si la marca te paga directo, la factura va a la marca. Pide por escrito quién paga y cuándo, y no emitas facturas a nombre de terceros que no intervienen en el pago.

¿La factura reemplaza al contrato de uso de imagen?

No. La factura prueba que cobraste por un servicio; el contrato escrito define qué puede hacer el cliente con tu imagen, en qué medios, por cuánto tiempo y en qué territorio. La Constitución reconoce el derecho a la propia imagen y el Código Civil permite frenar usos lesivos, pero lo que protege en la práctica es el contrato firmado antes de la sesión.

Facturar como modelo es, al final, una decisión de orden: sacar el NIT cuando la actividad lo justifica, emitir una factura por cada trabajo, declarar cada mes y guardar los comprobantes. Nada de esto te consigue castings por sí mismo, pero te pone en condiciones de aceptar los que llegan de empresas serias cobrando el monto acordado y declarando tú, a tu nombre, lo que corresponde.

Si tienes 18 años o más, vives en Bolivia y quieres empezar en modelaje, contenido o eventos, puedes aplicar sin costo a la plataforma. El formulario pide al menos tres fotos (un retrato de frente, una de perfil y una de cuerpo entero), tu WhatsApp, tu correo y tu Instagram; las fotos se guardan en privado y no se publican. Aplicar no asegura representación ni trabajos: es el primer paso para que un equipo humano revise tu perfil y, si encaja, te contacte para explicarte cómo seguir.