Políticas
Política de talentos
Última revisión: 2026-09-28
Estas son las reglas de juego entre Bolivia Casting y cada mujer que le confía sus datos: la que llena el formulario, la que se presenta a una convocatoria de ingreso y la que, con el tiempo, llegue a integrar el roster. Están escritas en lenguaje simple a propósito, para que nadie tenga que adivinar qué puede esperar ni qué se le va a pedir.
Quiénes pueden aplicar
Rigen para cualquiera que complete el formulario de aplicar, que responda a una convocatoria de ingreso o que reciba luego una invitación para sumarse al roster. Solo pueden hacerlo mujeres con 18 años cumplidos y residencia en Bolivia, vivan en Pando o en Chuquisaca, en El Alto o en Montero, en una capital de departamento o en un municipio chico. Quedan fuera los hombres, las menores de edad y las bolivianas que hoy viven en el exterior: la convocatoria es para quien puede presentarse a trabajar dentro del país.
Qué te pide el formulario
Solo la primera etapa es obligatoria, y esto es exactamente lo que contiene:
- Nombre, apellido y fecha de nacimiento. La fecha sirve únicamente para confirmar que eres mayor de edad y no aparece en ningún lado.
- El departamento y la ciudad en los que vives.
- Tu email y tu número de WhatsApp, las dos vías por las que te contestamos, siempre mencionando tu código de solicitud.
- Tu cuenta de Instagram, dos veces, para descartar errores de tipeo; nos ayuda a ver cómo te desenvuelves frente a cámara.
- Tu estatura en centímetros, medida sin zapatos, y tu talla de calzado en numeración europea o estadounidense.
- Si tienes pasaporte vigente o no. No tenerlo no te descarta: solo nos dice quién podría viajar si algún proyecto lo requiere.
- Tus categorías de interés, al menos una y hasta seis, y un texto corto en el que te presentas con tus propias palabras.
- Entre tres y diez fotos en JPG, PNG, WebP o HEIC, de 10 MB como máximo por archivo, con al menos un retrato de frente, una toma de perfil y una de cuerpo entero.
- Las tres casillas que confirman que eres mujer, mayor de 18 años y residente en Bolivia; la aceptación de la política de privacidad, y la constancia de que leíste esta política y sabes que aplicar no garantiza representación, contratación ni ingresos.
Hay además campos que puedes dejar en blanco —TikTok, Pinterest, un enlace a un álbum en línea— y un bloque desplegable, también opcional, con nombre profesional, otro teléfono, YouTube, un video corto, idiomas, experiencia y si puedes viajar dentro del país. Lo que no te pedimos son medidas de revista, una estatura mínima, una trayectoria ni un book pagado; unas fotos de celular con luz de ventana y sin filtros son suficientes. Después de enviar recibes un enlace privado para una segunda etapa, también voluntaria, donde puedes sumar medidas, color de cabello y de ojos, habilidades y disponibilidad.
Sin costo, en ninguna etapa
No pagas nada en ningún tramo del camino: ni al aplicar, ni mientras te evaluamos, ni al asistir a una convocatoria de ingreso, ni si más adelante entras al roster. Tampoco condicionamos tu avance a que compres un curso, una sesión de fotos, una credencial o un supuesto kit de inicio, y nadie del equipo cobra comisión por mandarte a un estudio o a una academia. Un cobro por QR, un depósito, una transferencia, una recarga o plata en mano a nombre de Bolivia Casting es una estafa: lee la política antifraude y avísanos.
Cómo revisamos cada candidatura
Detrás de cada aplicación hay una lectura humana; nadie delega la decisión en un programa que reparta puntajes. Eso lleva tiempo, así que la respuesta puede demorar días, y no todas las aplicaciones terminan en una invitación. Si te llaman a un casting de ingreso, se trata de conocernos: no hay una marca esperando ni un pago en juego, y asistir no te reserva un lugar. Tampoco te pedimos exclusividad por aplicar, así que puedes seguir presentándote a otras convocatorias con total libertad. Ninguna persona de la plataforma está en condiciones de prometerte representación, comerciales, trabajos ni ingresos.
Información verdadera
Te pedimos que todo lo que escribas sea cierto: tu fecha de nacimiento, la ciudad donde vives, lo que mides y una cuenta de Instagram que te pertenezca y que puedas acreditar como tuya. Si descubrimos un dato inventado, la candidatura se descarta, y si ya formabas parte del roster la relación puede terminar. No hay por qué adornar nada: nos interesan las ganas y la sinceridad mucho más que una hoja de vida impecable.
Tus fotos: recientes, tuyas y sin filtros
Envía imágenes actuales en las que aparezcas tú, tal como te ves hoy. Nada de aplicaciones que adelgacen el rostro, estiren el cuerpo o aclaren la piel; nada de fotos ajenas, de trabajos de un fotógrafo que no te dio permiso ni de retratos generados o retocados con inteligencia artificial. Y una regla sin excepciones: no queremos desnudos ni fotos en ropa interior, porque para evaluar a una modelo comercial, a una creadora o a una edecán no hacen ninguna falta.
Lo que envías queda en privado
Tu aplicación no se hace pública en ningún momento. Las imágenes van a un almacenamiento cerrado, los datos a una base a la que entra solo personal autorizado desde un panel interno, y el equipo se entera de cada candidatura nueva por un aviso en un canal privado de Telegram, tal como explica la política de privacidad. Enviar el formulario no te da de alta en ningún directorio ni pasa tu información a marcas o a otras personas.
Cuándo existe un perfil público
Una ficha tuya aparece en el sitio solo si te seleccionan y das tu visto bueno por escrito, y tú decides qué fotos y qué datos incluye: puedes aprobar algunas imágenes, vetar otras y cambiar de idea más adelante. Sin tu firma no hay ficha. Si después una marca quiere usar tu imagen en una producción, eso es otro acuerdo, escrito y firmado antes de trabajar, que sigue lo explicado en derechos de imagen.
Trabajos futuros: contrato, pago y factura
Si en algún momento una marca te contrata a través de la plataforma, las condiciones —jornada, uso de la imagen, monto en bolivianos y forma de pago— se fijan por escrito antes de la sesión o la grabación. Quien tiene NIT emite factura; quien no lo tiene recibe el pago con la retención que aplica la empresa pagadora según las normas del Servicio de Impuestos Nacionales. Ninguna parte del pago pasa por «adelantos» en efectivo ni por cuentas de terceros, y las condiciones de intermediación de la plataforma, si las hubiera, se informan por adelantado y por escrito.
Convocatorias presenciales seguras
Cuando una convocatoria de ingreso es presencial, te llega por escrito a los datos que registraste, con día, hora y la dirección de un espacio de trabajo identificable, sea en Santa Cruz de la Sierra, La Paz, El Alto, Cochabamba o cualquier otra ciudad. Nunca te citaremos en un hotel, una casa, un departamento alquilado o una quinta, ni de noche, ni con la excusa de «una reunión privada». Puedes llegar con alguien de confianza, preguntar de antemano quiénes estarán y retirarte cuando lo decidas, sin que eso perjudique tu candidatura. Y si alguien te ofrece un viaje o un trabajo a cambio de entregarle tu CI o tu pasaporte, detente: la trata de personas es un delito que persigue la Ley N.° 263, y la FELCC recibe esas denuncias.
Trato profesional
Pedimos respeto y lo damos. Si alguien —del equipo, de una producción o de una marca— te presiona, comenta tu cuerpo sin ninguna relación con el trabajo o te pide algo fuera de lugar, cuéntanoslo por el formulario de contacto y lo revisaremos con seriedad. Cuando hay acoso o violencia, además, la Ley N.° 348 está de tu lado, y tanto la FELCV como los SLIM de tu municipio te atienden sin cobrarte.
Salir cuando quieras
Irte es tan sencillo como llegar. Si decides retirar tu aplicación, que despubliquemos tu ficha o que borremos tus datos y tus imágenes, escríbenos por el formulario de contacto desde el correo que registraste al postular. No hace falta justificar la decisión ni pagar nada, no hay un periodo mínimo de permanencia y, si más adelante quieres postular otra vez, haberte ido antes no te resta.
Marco legal
Bolivia no cuenta todavía con una ley general de protección de datos personales. Esta política se apoya en la Constitución Política del Estado —artículo 21, numeral 2, que reconoce la privacidad, la intimidad, la honra, la propia imagen y la dignidad, y artículo 130, que crea la acción de protección de privacidad—, en la Ley N.° 164 de 2011 y su reglamento, el Decreto Supremo N.° 1793, y en el artículo 16 del Código Civil sobre imagen y voz. La plataforma aplica de manera voluntaria los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición, y lo dice así, sin presentarlos como una obligación legal que hoy no existe.
Esta política es provisional: un abogado boliviano la revisará antes de que quede en firme. Responde por ella el operador de Bolivia Casting, cuyo proceso de formalización sigue abierto.